CÓMO ELEGIR CLÍNICA DE FERTILIDAD. 2ª Parte


Una vez vistas la poca validez que tienen las herramientas actuales a la hora de tomar una decisión tan importante como es escoger la clínica de reproducción asistida que va a intentar conseguir nuestro sueño de ser padres, veremos qué criterios seguir para poder llegar a buen puerto.

La elección de Centro debería realizarse acorde con las necesidades de cada paciente o pareja ya que lo que es bueno para mi vecina no tiene por qué serlo para mí. Por ello hay que tener en cuenta una serie de factores.

-          Proximidad a nuestro lugar de residencia.- Los procesos de reproducción asistida suelen conllevar un número importante de visitas a la clínica por lo que la cercanía y el fácil acceso al mismo es un factor importante a tener en cuenta.

-          Nivel económico.- Es de todos sabido que este tipo de tratamientos son, casi por definición, costosos económicamente. Hoy en día, y como efecto de adaptación a los tiempos de crisis que vivimos, han proliferado centros denominados “low-cost” y otros han adaptado su precios a la coyuntura actual. En cualquier caso, el coste de los tratamientos de cada sitio no tienen por qué estar directamente relacionados con la calidad del servicio ofrecido ni con sus tasas de embarazo.

-          Patología (si ésta ya ha sido diagnosticada).- Una de las primeras dudas que nos asaltan es si dirigirnos a una clínica grande y conocida o a una pequeña. Tendemos a pensar que en una clínica pequeña nos tratarán mejor y con más empatía que una grande, aunque esto tampoco es siempre así. Lo que sí es importante saber es que una clínica grande y con número elevado de pacientes tendrá más experiencia a la hora de llevar a cabo ciertos tratamientos que no se realizan de forma rutinaria sino que son tratamientos más específicos y, por lo tanto, menos habituales como, por ejemplo, el DGP (Diagnóstico Genético Preimplantacional) por problemas genéticos. En estos casos concretos, sí es conveniente acudir a un centro donde sepamos que realizan un elevado número de ciclos.

Si el tratamiento recomendado para nosotros es más habitual, como el caso de una Inseminación Artificial (IA) o una microinyección (ICSI), una clínica pequeña también es una buena opción ya que son técnicas rutinarias y el trato recibido, posiblemente, sea más cercano.

-         - Listas de espera.- Entendiendo que hablamos únicamente de clínicas de fertilidad privadas, el tiempo de espera desde que solicitamos una cita para una primera consulta hasta que tenemos dicha cita no debería dilatarse en el tiempo más allá de dos o tres semanas como máximo. Un tiempo superior de espera hasta ser atendido por primera vez puede indicar saturación de pacientes o falta de organización; en cualquier caso, es esperable que se traduzca en una peor calidad en el trato y atención dentro de la consulta, con menos tiempo durante la misma para poder explicar con claridad todos los conceptos y procesos necesarios. Esto puede acabar causando falta de empatía y desconfianza en nuestros tratamientos.

En este punto, es conveniente remarcar que es fundamental confiar plenamente en el profesional que nos trata, primero para que el tratamiento tenga más posibilidades de éxito y segundo para que, en caso de que el resultado sea negativo, el coste psicológico sea mucho menor. Hoy en día, muchas clínicas de reproducción asistida ofertan su primera visita de manera gratuita; esta es una buena manera de poder testar tres o cuatro de ellas y elegir con posterioridad aquella que mayor confianza nos haya transmitido: simpatía y empatía, tiempo dedicado, claridad en las explicaciones…

En cualquier caso, las causas que nos pueden hacer perder la confianza pueden ser múltiples y tanto objetivas como subjetiva. Sea cual sea la causa, una vez perdida esta confianza, con motivo real o sin él, la mejor opción es cambiar de Centro sin tener que sentirnos culpables por ello.

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